sábado, 28 de agosto de 2010

A Lugo

Voy a hacer un paréntesis en mi relato para contaros otras cosas también importantes para mi.

Tras nuestro viaje a Vigo, a mi hermana Marian y familia les surgió la posibilidad de viajar a Castroverde (Lugo) para visitar a un buen amigo. Aunque les asustaba un tanto el largo viaje, sobretodo por Laia y Neus, se decidirieron a ponerse en camino. Han estado fuera del 23 al 27 de agosto.
Su anfitrión en Lugo era Suso, un buen amigo y un deportista nato. Lo mejor para que conozcáis sus aventuras es que hagáis un clic aquí para que podáis meteros en su blog y descubrir todo lo que esconde bajo su aspecto tranquilo...
Me reí mucho (sanamente) al meterme en su blog y en el otro que lleva David junto a algunos amigos.
Suso, que está harto de someterse a situaciones más bien extremas, se alegró tanto cuando Marian y David le dijeron que ya estaban en Castroverde que, al salir precipitadamente de su casa, se dobló un tobillo y el resultado fue un esguince... ¡ironías de la vida! Ved aquí.
Marian cuenta que lo han pasado muy bien, que les han tratado en bandeja, que todos han sido superatentos con ellos, que Laia y Neus han disfrutado, que quieren que vuelvan el año que viene...
Un último clic aquí.
Desde el cariño y un sano sentido del humor.

En breve me pongo a acabar las entradas de nuestro viaje...

viernes, 27 de agosto de 2010

5 de Agosto


Sí, ya sé que estáis agotadas, pero hay que levantarse y aprovechar el día... que aún quedan cosas por ver...

Para el jueves, programamos Finisterre y La Virgen de la Barca de Muxía. Los dos destinos, lugares de costa. Preciosos.
Laura ya nos reclamaba bañarse en la playa. Y hoy era el día perfecto para hacerlo.
Salimos de Vigo por la autovía hacia Pontevedra. Desde allí, por no meternos en Autopista, cogimos la Nacional 55o a Santiago de Compostela. La 543 nos acercó a Noia y fuimos recorriendo la costa. El litoral gallego es espectacular, porque tan pronto estás metido en un bosque de eucaliptos, como sales de repente a un escarpado abismo al mar.
En Outes encontramos una zona de pic-nic junto a la playa que cumplió de golpe todos nuestros objetivos: la praia de Broña. Por un lado comimos bajo la sombra de altísimos pinos, en recias mesas de madera; y por otro lado, cumplimos el deseo de playa de Laura.


Comidos, bañados y frescos, continuamos camino hacia Fisterra.
Varios pueblos a destacar en ese trayecto: Muros, O Pindo y Ézaro. Todos ellos pueblos marineros y de un encanto absoluto.
Desde Cée, por una carretera local, se asciende hasta el Cabo de Finisterre.
Es lógico que los antiguos creyeran que más allá de aquella punta ya no existía nada y que le dieran el nombre de Fisterra, porque todo cuanto la vista alcanza es un mar azul, inmenso y puro. Desde allí la mirada se pierde y deja lugar al pensamiento, a los sueños y a la imaginación... El viento revuelve los cabellos y refresca el alma, a la vez que el cuerpo...


Siempre marchas de un lugar hermoso con la idea de que ya nada puede superar, ni siquiera igualar, lo que se ha visto. Sin embargo, nuestro siguiente punto en el recorrido del día, desmintió esta teoría.
Nuestra siguiente cita la teníamos en Muxía, para visitar el Santuario de la Virgen de la Barca. Antes de subir hasta el Santuario, paramos en el pueblo de Muxía para tomarnos un helado en una cafetería junto al paseo marítimo y preguntar el camino hasta la Punta da Barca.
Ya en nuestro destino, descubrimos que el lugar es un entorno magnífico. Así lo recordaba yo y así lo vieron los míos. Y sigo pensando que nada puede compararse a aquel lugar... El intenso mar azul, las rocas colosales, el romper de las olas, el olor a sal y a mar, el viento rompiendo en tus mejillas...




La anécdota del día fue que Juanjo y Raquel hicieron correr sobre las rocas a un joven policía local que pensaba que los muy imprudentes, echándose fotos, se estaban acercando demasiado al borde de las rocas... El pobre chico les observaba desde la iglesia, sin perder detalle; y, en un momento dado, echó a correr, para advertirles del peligro...
Pero todo estaba bajo control.
Y con la piel sabiendo a mar, regresamos a Vigo por el camino más rápido.
Tampoco penséis que nos sirvió de mucho, porque metimos la pata al salir de la autopista y volvimos a la Residencia una vez más por la parte de atrás, por Porriño. Así es que cenamos tarde, para variar...

domingo, 15 de agosto de 2010

4 de Agosto


El miércoles salimos de casa con el claro plan de viajar al norte de Portugal.
Quería enseñarles a los mios algunos lugares que mantenía en el recuerdo después de 22 años. Y la realidad superó incluso al recuerdo. Como pasa con los buenos vinos, el paso de los años fue indulgente con aquellos lugares. Parece que los ha mantenido igual de puros. Y, aunque mi mirada es hoy mucho más crítica, superaron la prueba del reencuentro.
Nuestra primera parada fue en la ciudad de Braga. No sabría describirla... Vimos en ella todo aquello que echamos en falta al visitar Vigo. Los años parecen haberse detenido entre sus calles y en sus edificios. Las rotulaciones de los comercios, los escaparates, los portales de las casas, las decoraciones de los parques, los vehículos... parecen pertenecer al pasado pero, al mismo tiempo, es lo que le da el encanto. En Braga visitamos la catedral, y anduvimos por sus calles y plazas, saboreando el dulzor de la piedra, de los adoquinados, de las fuentes y los jardines.
Los portugueses son excelentes jardineros y cualquier rincón es ideal para plantar unas flores o improvisar un mosaico floral.
Resaltar el silencio y la educación de sus habitantes.

Nuestra siguiente parada fue en el Santuario del Bom Jesus do Monte.
Se mantenía tal y como lo recordaba.
A mi familia les encantó. Recorrimos la gran escalinata del Viacrucis, y visitamos las capillas que cuentan la Pasión de Cristo, y tocamos el agua de las fuentes que exaltan la figura de los Sentidos. Visitamos el Santuario.
Y paseamos montaña arriba, admirando los rincones que oculta, hasta llegar a un pequeño lago. Incluso nos montamos en una barquita y remamos.
Sentimos no haber llevado unos bocadillos para comer en alguna de aquellas mesas de pic-nic dispuestas en pleno monte, al abrigo de árboles majestuosos...

Nuestro punto final del recorrido fue en La Fortaleza en Valença do Minho. Se trata de una auténtica fortaleza del tipo Vaubán que se ha mantenido casi intacta desde el siglo XVII, pero que actualmente está ocupada por centenares de comercios dedicados a la venta de toallas, sábanas, mantelerías, souvenirs... Hay que recordar que Portugal, tradicionalmente, se ha hecho popular como país de las toallas. Desde siempre los españoles cruzaban la frontera porque en el país vecino encontraban una gran variedad de estos productos a unos precios que bien valía la pena el viaje...
Hay también algunos restaurantes, y algunas tiendas de antigüedades.
Y vimos edificaciones muy bellas, aunque lamentamos que el lugar estuviera tan masificado y tan concurrido... Como si los tendales de toallas y sábanas, presentes en prácticamente todas las casas, hubieran profanado las calles y las casas de aquel lugar...

Resaltar que las opciones de elegir carretera para viajar por aquella zona no son muchas. Lo más lógico es tomar una carretera nacional para visitar pueblecitos y meterte por rincones, sin pisar autopista. Pues bien, la velocidad permitida es de 50 Km/h. En algunos momentos, la lentitud nos sacó de quicio. Porque además vimos una especie de farolas que no pudimos identificar qué eran exactamente, y ante la duda de que fueran rádares... En fin, que cualquiera se pone a correr...
Entrar en suelo español y pisar el acelerador es toda una experiencia.


viernes, 13 de agosto de 2010

3 de Agosto


Después del largo viaje del día anterior, pensamos que el martes 3 podíamos dedicarlo a visitar la ciudad en la que estábamos. Desde la Residencia hasta el centro de la ciudad hay un buen trecho, tal vez 15 ó 20 minutos de coche. Se accede por la Avenida de Madrid hasta la Plaza de España y de allí al centro.

Hace poco vimos un reportaje en la 2, "Ciudades para el Siglo XXI", en el que se hablaba de Vigo. Nos sorprendió la introducción que dieron: "la ciudad que trepa". Y no hay más que llegar a Vigo para entenderlo. Sus calles son cuestas, y desniveles salvados con escaleras. Además, la ciudad se extiende hasta más allá de donde alcanza la vista, ocupando lomas y valles.


Vigo debe tener sus puntos bonitos, sus rincones especiales. Seguro que sus habitantes saben ver el encanto de la ciudad. Pero nosotros, sinceramente, no le encontramos el punto. Nos pareció una ciudad industrial, que se había ido construyendo a medida que crecía, sin tener en cuenta ningún plan. Las construcciones modernas habían engullido a las antiguas y tradicionales, estrangulándolas (y quitándoles toda la gracia).
Tampoco quiero cebarme.
Tal vez algún día alguien me demuestre que es una ciudad hermosa, pero que no supimos hacia dónde mirar...
Esa noche cenamos en el casco viejo de Vigo. En un restaurante cuyas terrazas se extendían cuesta abajo con vistas al mar. Restaurante Don Quijote, calle Laxe, 4. Nos atendió un camarero encantador, que nos aconsejó, y nos trató en bandeja. Comimos allí un pulpo a la gallega espectacular, que preparaban allí en la misma terraza donde estábamos sentados, junto a un tonel de madera, y que causó admiración a los ojos de Raquel y Laura.

Fue un buen final para un día completo.

jueves, 12 de agosto de 2010

2 de Agosto

En 1988 viajé con mis padres y con unos vecinos gallegos. Estuvimos 11 días en Santiago de Compostela, en una casa del barrio de Meixonfrio. Nuestros vecinos, y demás familia, se encargaron de mostrarnos lo mejor de Galicia. Visitamos con ellos los lugares con más encanto. Nos acercaron tanto a la geografía como a la gastronomía gallega. Pienso que es la única manera de llegar a conocer bien una tierra...
Con mis 19 años, me aprendí bien los lugares por donde anduvimos...

La UJI facilita a sus empleados un sistema de viajes a diferentes ciudades españolas que cuentan con Universidad. Se trata de intercambios, con posibilidad de alojarse en Residencias Universitarias, por un módico precio.
Con este mismo sistema, hemos viajado el 2007 a Salamanca, el 2008 a Pamplona y este año 2010 a Vigo.
Ocupamos 2 habitaciones, de 2 camas individuales y baño completo cada una, que se encuentran comunicadas por una pequeña, aunque completa, cocina. Esto nos da una independencia total, que es fundamental para nosotros.
La ubicación de la Residencia de Vigo se halla en un entorno magnífico. Ocupa la cumbre de un monte, rodeado de pinar. Aire puro, tranquilidad, silencio... y al fondo el mar y las Islas Cies. También se ven desde allí las luces de la pista del Aeropuerto, pero en los 8 días que hemos pasado allí no hemos oído el ruido de un solo avión.
Aparte de nosotros, alguna otra familia ocupaba habitación, pero no hemos coincidido con nadie ni en el ascensor ni en ningún espacio común. Tal es la tranquilidad...
Nuestra Residencia se llamaba O Castro. Os mando un enlace para que podáis pasearos por sus instalaciones.


martes, 10 de agosto de 2010

Viaje a Vigo (del 2 al 9 de Agosto de 2010)

Ya estamos aquí.
Llegamos anoche sobre las 10, tal vez un rato antes.
Tras 13 horas de viaje. Con 3.115 Km. a las espaldas; entre ida, vuelta y turismo por toda Galicia.
Cansados, pero contentos de llegar a casa.
Felices por todo lo visto, por todo lo vivido; por no tener que resaltar ningún contratiempo en la carretera; con la sonrisa tonta del que recuerda con nostalgia...
Juanjo es un gran conductor, paciente, con reflejos, con control sobre el volante...
Raquel y Laura, cumplidoras como pocas. Aprovechando desde la mañana a la noche...
Y yo, no puedo quejarme, creo que como GPS no tengo desperdicio...

Intentaré ir contándoos historias durante este verano, cuando estructure y dé forma lógica a mis recuerdos. Paciencia.

domingo, 27 de junio de 2010

Las Orlas


Ayer, en La Torre en Domenech, se celebró el acto de clausura del curso escolar 2009-2010.
Tras unas palabras de la Alcaldesa de La Torre, los coordinadores de cada aulario (La Pobla Tornesa, Benlloch, Vilanova D'Alcolea y La Torre) nos fueron explicando los proyectos en los que han estado trabajando los alumnos durante este año.
Después Santi, el profesor de música (Santiago Monforte) nos pasó algunas fotografías de los profesores, en un resumen de los 10 años del C.R.A. El Trescaire.
Y ya llegamos al momento temido por Laura, al reparto de las Orlas a los alumnos que han acabado Primaria este año y que comienzan su andadura en Secundaria, en la ESO, en el Instituto...
En la fotografía podemos ver a Laura rodeada de algunos de sus compañeros.
Cada uno de ellos fue saliendo por turno, a medida que leían sus nombres en el escenario. El director del C.R.A., Vicent Rocher Leche, junto a los tutores de sexto de los diferentes aularios, fueron entregando las Orlas. En total, 26 niños. Casi diría que es la promoción con más alumnos en muchos años...
Sofía Marzá Traver, la tutora de sexto de Benlloch, estaba emocionada y nerviosa, tanto o más que sus alumnos. Ella ha sido la impulsora de un blog para la escuela (bloglloc), en el que todavía están trabajando, y que está dirigido a los alumnos de 3er ciclo, 5º y 6º, de Benlloch. Es una buena iniciativa, que espero triunfe.

Con la Orla, llegó un gran respiro para Laura...
Ella lo vivía como una montaña que le impedía ver sus vacaciones. Y por más que intentáramos tranquilizarla, hasta que no subió, y bajó, del escenario, no llegó la tranquilidad.
Laura ha dejado la escuela con un buen expediente y un mejor recuerdo.
Y todos confiamos en que su inicio en el Instituto será bueno. Es una buena alumna y una buena persona. Estamos muy orgullosos de ella.
Y de Raquel, por supuesto, que ha acabado 2º de ESO con buenas notas. Ella también ha dejado buen recuerdo entre sus profesores, por su esfuerzo, su simpatía y su personalidad...
No creo que haya nada que haga más felices a unos padres que el que se hable bien de sus hijos.

jueves, 17 de junio de 2010

Yves


La comunicación con Yves Bartholomé continúa abierta.
Desde aquel primer contacto el día 10 de Junio, los correos han sido casi diarios.
Para nosotros es especial recibir noticias suyas, porque nos llegan de lejos. Nicaragua es otra realidad, otras costumbres, otra manera de hablar y de ser. Además él no domina bien el castellano, y algunos correos son algo complicados de leer. Pero eso le da cierto encanto.
Del mismo modo, pienso que es cierto el entusiasmo que descubrimos en sus palabras. Creo que realmente le emociona que le hayamos encontrado. Quiero pensar que le hemos hecho revivir sentimientos que la propia vida le había hecho acallar.
Yves es una persona muy discreta, pero su aventura fue una GRAN AVENTURA, y merece un justo reconocimiento.
Nosotros le hemos hecho llegar la foto que tenemos de él, de 1991. Y estamos intentando mandarle el vídeo. Lo que pasa es que intentamos que lo tenga con la máxima calidad posible, y nos está costando un poco. Juanjo lo toma como algo personal, y yo sé que no se le va a resistir...
Por otra parte él nos ha mandado, escaneados, recortes de prensa de diferentes países por los que pasó con su bicicleta, así como el mapa del mundo que utilizaba, con las rutas marcadas.
Con todo ese material, queremos hacer un pequeño reportaje, para el 20 aniversario.
Es una buena idea.

viernes, 11 de junio de 2010

YVES BARTHOLOME


Os voy a hacer dar un salto hasta 1991.
Esta entrada tendrá más sentido y más valor para algunos de vosotros. Para los otros, no tendrá más interés que el puramente anecdótico. En cualquier caso, esta es la historia:
Marzo de 1991.
Por aquel entonces, Yves Bartholomé era un joven belga, de 31 años, que llevaba 4 años dando la vuelta al mundo en su bicicleta.
Su primer contacto con España fue su desembarco en Valencia, procedente del continente africano. Su primera etapa en España: Valencia-Benlloch, 110 km. con su bici.
Llegó a Benlloch, un Viernes Santo, día 29 de marzo de 1991.
Recuerdo que para nosotros fue algo inolvidable. Nos embaucó, literalmente, con su historia, sus aventuras, su personalidad... Le preguntábamos. Le escuchábamos con los oídos y con los ojos. Le mirábamos con la mirada vidriosa por la ilusión. Su tono de voz, su acento francés...
Apenas pasó una noche en el pueblo, en el salón de la casa Abadía, sin grandes comodidades.
Por supuesto, Juanjo inmortalizó el momento, con alguna fotografía y un reportaje de vídeo.
A las 9:30 h. del sábado 30 de Marzo de 1991, salió de nuevo con su bicicleta hacia Ulldecona. Estaba completando las últimas etapas de su viaje, de regreso a casa: Bélgica.
Juanjo grababa con su cámara la salida del pueblo. Ya le conocéis, cámara en mano y montado en bici... Las últimas imágenes que tenemos de Yves Bartholomé están grabadas desde la cuneta de la carretera al empalme. Juanjo se había caído, pero ni aún así cortó la grabación, por no estropear una buena toma.
Con el tiempo, de aquel acontecimiento, quedó una foto en un álbum, un dvd de aquellas horas, y el recuerdo perpetuo hacia Yves Bartholomé.

Ehhh!!!
Os doy un tirón, y os devuelvo al momento actual.



Ya... los años pasan factura... Pero es él.
Le encontré por casualidad, en un primer momento; y después, aplicando el ingenio y la investigación, hasta dar definitivamente con él.
Estos son algunos recortes de prensa digital que he encontrado sobre él.




















Trabaja como cooperante en una organización (VOLENS) de ayuda al desarrollo agroindustrial en algunos países. Él, por ejemplo, vive desde 1992 en Jinotepe, Nicaragua. Conoció aquel lugar durante su aventura en bicicleta, y volvió para establecerse definitivamente en él.
Ayer, después de darle muchas vueltas y, amparándome en el anonimato de una cuenta de Facebook, me decidí a mandarle un mensaje, preguntándole si era él aquel joven belga al que conocimos...
¡Oh, sorpresa! ¡Me contestó casi inmediatamente!























Y la comunicación ha quedado abierta.
Por supuesto, ya le he aclarado el pequeño "engaño" de mi cuenta de Facebook. Sin problema. Y estamos a la espera de hacerle llegar la foto y el vídeo.
Sé que os habrá alegrado conocer el final de aquella historia que comenzó un mes de Marzo de 1991...

domingo, 6 de junio de 2010

El Corpus en Benlloch

Hoy se celebra el Corpus Christi.
Recuerdo que, de pequeña, era una fiesta que me encantaba, porque Benlloch sacaba a la calle sus plantas más preciadas y sus mantones más exquisitos, para engalanar los altares distribuidos en puntos estratégicos del pueblo. La Banda de Música acompañaba al palio y frente a los altares sonaba el Himno Español. Los niños que ese año habían celebrado la 1ª Comunión, lanzaban pétalos de rosa al sacerdote, que exhibía la Custodia, para gloria y admiración...
Con los años, algo ha cambiado.
Se sigue manteniendo la esencia, pero han cambiado las formas.
Posiblemente, uno lo mira con ojos distintos a los de antaño, más críticos, desde otras creencias, con más prejuicios... Y acabas viéndolo pasar desde la barrera, sin participar en la parafernalia de quién se viste mejor o de quién exhibe más poder...
A mi parecer, se ha perdido todo el carácter religioso de la fiesta, y se ha substituido por un despliegue de poderío. Y procuro no participar de él.
A decir verdad, mantengo un pequeño contacto, porque Raquel toca el clarinete en la Banda de Música, y acompañan a la Procesión todos los años.
Este año, se ha puesto a llover durante la misa, y se ha desconvocado el acto de la Procesión del Corpus. Me sabe un poco mal, por Raquel, que se ha puesto el traje de la Banda y no se ha podido estrenar; por los altares mojándose bajo la lluvia; por los niños vestidos de Comunión que se han quedado sin tirar los pétalos; y por los padres, que no han podido lucir sus trajes...

viernes, 4 de junio de 2010

Porque yo también creo que Juanjo (el técnico de la UJI) es un crack!!


Este es el título de la entrada que publiqué, y que no mucho después eliminé, el pasado día 1 de Junio.
Hoy me he decidido a publicarla de nuevo, aunque añadiendo una explicación y algunas modificaciones.
Vaya por adelantado que yo no domino la jerga de esta red social que es Facebook y que, por lo tanto, igual no soy muy exacta en los términos...
El caso es que unas alumnas de Publicidad de la UJI tuvieron la brillante idea de crear un grupo en Facebook y darle por nombre el título que podéis leer más arriba. ¡Qué tiene tela! Y se convirtió en pocas horas en el fenómeno del año. En cuestión de horas duplicaron el número de miembros del grupo, y en este momento cuenta con 143 miembros. Este hecho ha alterado nuestro ritmo esta semana, a la fuerza, y por descontado; para nosotros esto es algo nuevo.
Publiqué el martes que me sentía muy orgullosa de Juanjo.
Y ese orgullo lo ratifico hoy.
Juanjo es un gran trabajador; pone pasión en todo lo que emprende; se dedica por entero a cada actividad que aborda... Y es una gran persona. Está feo que yo lo diga... Por eso me alegra enormemente que los alumnos le reconozcan el esfuerzo y le aplaudan, con mensajes; aunque algunos hasta le hagan enrojecer. Estoy segura de que, hasta las mismas creadoras del grupo, están sorprendidas por la gran acogida que ha tenido esta iniciativa entre los alumnos.
La entrada publicada el martes apenas tenía tres líneas.
Pero alguien en la UJI, para acceder al grupo en cuestión, tecleó en Google "juanjo tecnico uji", y lo primero que salió fue mi blog Vadeveras y entró en él sin ningún tipo de inconveniente. Juanjo me llamó de inmediato, para avisarme, sabiendo como sabe lo celosa que soy de mi intimidad. Y el hecho de que alguien, que se interese por Juanjo en su actividad profesional, pueda acceder tan ricamente a cómo corta el jamón o al tipo de tartas que se come, me hizo plantearme algunas cosas. Este es el motivo por el cual Vadeveras y Vullball se han convertido en blogs privados, y únicamente tendrán acceso a ellos las personas en las que confío y a las que quiero.
Mis blogs son un modo de expresión, muy caseros... Me sirven para retener, para recordar, como un diario... y a la vez, es el perfecto modo de hacer llegar a los que están más lejos mis vivencias, como si estuvieran aquí... Pero mi familia no puede estar a merced de todo el público...
Lamento si os incordia el hecho de teclear contraseñas para poder leerme. Aunque sé que comprendéis los motivos que me han llevado a ello.

domingo, 23 de mayo de 2010

Comuniones 2010

Hoy han sido las Primeras Comuniones en el pueblo.
Eran 5 niños. Dos de los cuales viven aquí, y los otros 3 restantes son hijos y nietos de Benlloch.
Durante todo el año les he estado haciendo labores de Catequista. Unos días con más acierto que otros, también he de decirlo. Es difícil trabajar con niños, y uno no tiene siempre la misma paciencia o el mismo aguante. Sin embargo, cada uno a su manera, los niños suelen ser agradecidos y, si les das cariño, te devuelven cariño.
Unos días antes, Blai y Diana, me preguntaron, insistentemente, si iba a ir a la misa el día de su Comunión. Por supuesto que pensaba ir. Pero, como peco de malpensada, algo me temí. Y así se lo dije a nuestro cura, Mossen Sergio. Tengo que decir que guardó el secreto divinamente porque, a pesar de que le dije que no me hicieran pasar la vergüenza de salir delante de la gente, me dijo que únicamente tenía que hacerlo para cumplir en alguna fotografía.
Para dejarme ver lo menos posible, me he sentado en el penúltimo banco. Me parecía demasiado descarado hacerlo en el último. Pero si hubiera podido hacer una agujero en la pared del fondo para esconderme dentro, lo hubiera hecho. Ver, escuchar, estar, sin que te vean, sin que te oigan...
Y después de la Homilía, en el momento de las ofrendas, sin saber muy bien cómo, he escuchado al cura decir por el micrófono algo así como que los niños lo tendrían difícil porque tenían que entregarle algo a alguien, a una persona que este año les había sido de mucha ayuda, pero que hoy se había escondido un poco. Y supe que estaba hablando de mi. Así es que, sorprendidísima, me he levantado y, sorteando las piernas de mis compañeros de banco, me he acercado hasta los niños que estaban en el pasillo central, y he recogido el precioso ramo de flores que me entregaban. Todo esto acompañado de las correspondientes fotos, toda mi vergüenza, y las miradas de toda la iglesia...
En fin, la única que no sabía nada de la sorpresa era yo. Después me he enterado de que mis hijas y mi marido estaban al caso. Han hecho bien en no decirme nada antes, porque lo hubiera pasado fatal.
Tengo que dar las gracias a todos cuantos han colaborado y hecho posible ese momento.
En el fondo, a todos nos gusta que nos reconozcan el esfuerzo y, que nos premien, aunque sea con una sonrisa.
Gracias.

viernes, 14 de mayo de 2010

Jamón, jamón

Aquí donde lo veis, este jamón comenzó siendo una paletilla con muy buena pinta y mejor sabor.
Y sus comienzos fueron de lo más ortodoxos.
Algún día os mostraré un buen plato de jamón cortado por el excelente cortador de jamón que tengo en casa. Todo un experto.
Pero el técnico, en habiendo tocado hueso, con una buena puntilla, comenzó a sacar taquitos de jamón. Y, llegado el momento de darle la vuelta, tal y como se acostumbra, decidió continuar.
Ahora se encuentra en este punto.
He de decir que las mejores cortaditas están saliendo ahora.
Y, el técnico, que cuenta en su haber con alguna herida de cuchillo jamonero, sólo ve ventajas en esta forma de cortar jamón; con lo cual, le auguro a esta nueva técnica un gran futuro en nuestra casa.
Disfrutad de lo poco que va quedando...
Eso sí, lamentablemente, sólo con la vista...

martes, 4 de mayo de 2010

Pastel de cuajada

A juzgar por las apariencias, se diría que este es un blog de repostería.
Y no es así.
Pero una parte importante de mi vida transcurre con un delantal en mi cocina y es lógico que os haga partícipes de aquellas cosas de las que me siento orgullosa. Tanto si es un poema como si es un pastel.
Hoy he retomado una receta de mi cuaderno y le he dado un par de vueltas. Y creo que, con las modificaciones, hemos salido ganando.
Ingredientes: 24 galletas tipo María, 125 gr. de margarina o mantequilla, 3 sobres de Cuajada, 4 cucharadas soperas de azúcar, 1/2 litro de leche, 1/2 litro de nata para montar, mermelada.
Preparación.
En primer lugar, picamos las galletas. Supongo que habrá medios modernos para triturarlas, pero yo apuesto por el plato hondo y la maza del mortero. Hago montoncitos de 4 galletas y las voy aplastando, sin preocuparme de si queda algún trozo más grande. La galleta picada la voy acumulando en un cuenco. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con la galleta. Y esta mezcla la repartimos de manera uniforme como fondo del molde desmontable. Lo metemos un rato en el congelador mientras preparamos la cuajada.
En un cazo bastante grande echamos el contenido de los sobres de cuajada y el azúcar. Vamos vertiendo la leche, mientras removemos hasta disolver. Añadimos la nata tal cual, sin montar. Y al fuego. No hay que dejar de remover, porque tiende a pegarse al fondo. Justo hasta que rompa el hervor. Entonces lo apartamos un segundo del fuego y lo volvemos a poner encima, hasta que de nuevo rompa a hervir. Apartamos y apagamos.
Sacamos la base del congelador y vertemos la mezcla de la cuajada dentro del molde. Si hubiera quedado algún grumo, podríamos hacerlo a través de un colador.
Hay que esperar que enfríe un poco.
Dejamos reposar en la nevera 3 ó 4 horas antes de servir. Repartimos por encima la mermelada que más nos guste; más dulce o más acida, al gusto de cada cual. Y desmoldamos.
Se trata de una receta muy fácil de preparar, pero de un resultado excelente, tanto a la vista como al paladar.


domingo, 2 de mayo de 2010

Santa Creu

El primer domingo de Mayo, coincidiendo con el Día de la Madre, en la Sierra Engarcerán celebran la fiesta de Santa Creu. Aparte de los actos programados en el pueblo, el que destaca es la romería del domingo a la ermita de Sant Miquel. Allí los romeros asisten a misa, o se toman unas cañas en el chiringuito móvil de La Tahona; y los niños aprovechan para comprarse un juguete en "les paraetes". Allí se dan cita gente de los alrededores, de los pueblos vecinos, porque es ya una tradición subir a Sant Miquel el día de Santa Creu.
Un año más hemos subido andando hasta la ermita.
Hemos salido sobre las 9 de la mañana, desde Benlloch, por el camino que sale frente al Calvario (el del Pou de les Roses). La mayor parte del trayecto está asfaltado, y se hace muy cómodo. Además, con las lluvias de esta primavera, el campo está verde y lleno de flores. Y huele de bien...
Al poco de dejar el asfalto, hemos parado a almorzar, sobre las 10 y algo. También viene siendo típico el lugar donde paramos todos los años a almorzar.
El tramo final es tal vez el más complicado, porque llega un punto donde la senda se pierde y pisas algunos bancales. Si no tienes un buen guía, lo más probable es que no llegues hasta la balsa que marca el final de nuestro camino. Un final un tanto relativo, eso sí. Porque parte de nuestra cuadrilla se sube entonces en el citroen del tío Pedro (que han dejado convenientemente a la sombra esa misma mañana temprano). Y los más valientes emprenden la subida hasta la carretera, casi escalando la montaña.
Antiguamente existía una senda que iba bordeando la montaña hasta la ermita, pero con los años y el desuso se ha perdido.
El punto final es coger rollo, dar un trago de agua fría en la fuente y visitar la ermita.
El resto del día es ya más familiar. Comemos todos juntos en "la montanyeta", carne asada, allioli, cervecita fría... La sobremesa se hace bien entretenida con las peques de la familia.
La vuelta a casa ha sido hoy de lo más variada: Isabel ha bajado corriendo por la carretera; Juanjo, Raquel,
Laura y Marco han bajado andando por el camino dels Vilarets y del mas de Matalladres (por cierto
que les ha pillado la lluvia); y el resto, con los coches que habíamos dejado esta mañana...